TESTIMONIOS



EL MITO


Con el tiempo, el mito de la marihuana en Guanguali ha sido un estigma para la localidad, que ya dista de ser lo que le dio en un comienzo la fama.


Recuerdo que cuando niño, no habia lugar donde no hubiera esta hermosa planta con un verdor fulminante que contrastaba con lo seco del lugar, habian muchos lugareños que se esmeraban en cultivarlas entregandole mucha dedicacion por lo que los frutos fueron reconocidos en poco tiempo. En aquellos tiempos(de dictadura) los carabineros estaban mas preocupados de otras cosas asi que la yerba florecía por todos lados, tampoco era una preocupación que hubiera, era tan insignificante el valor monetario que no daba lugar a investigación.



Por aquellos tiempos la familia Pinochet veraneaba en Pichidangui, hasta escuche que uno de sus sobrinos llego con un televisor o algo por el estilo para cambiarla por yerba, no se si sera un mito o habrá ocurrido, pero algo era seguro, la aparición de electrodomésticos en Guanguali era una constante.


Con el tiempo y la persecución de los cultivos, estos se fueron profesionalizando y volviendo completamente rentables, alejando de las localidades y escondidas entre los cerros mas perdidos del Valle.

creo que el Valle le debe mucho a esta microeconomia basada en el cultivo y venta de la yerba y que de alguna manera ha ayudado a salir de la pobreza a este olvidado Valle de la Región de Coquimbo. Hay muchos que habitan en el Valle y que dicen yo no tengo nada que ver, pero el dinero es como un riachuelo que se desplaza por todos lados y decir que no has bebido de esa agua es un completo error.


No justifico el cultivo y la venta, pero en todo orden de cosas hay que mirar lo positivo y lo negativo en este caso la balanza se inclino sobre lo positivo.


(cuando buscamos la historia debemos contar lo bueno y lo malo, es la unica forma que las generaciones futuras puedan hacer ellos propios su juicio)

TESTIMONIO 



TESTIMONIO DE MIRTHA MELENDEZ

Hace muchos años; llegue a la localidad de Guanguali, conoci gente muy linda y pura de corazon, por años estuvieron muy abandonados y me interece mucho en trabajar con Ellos como servidora publica; deseo que todos los proyectos que iniciamos algun dia se puedan concretar.
Un abrazo para todos y en especial para 
Juanita.

TESTIMONIO DE HERMOGENES PEREZ (MONCHO)

Guanguali es mi querido pueblo que llevo dentro de mi corazón. Tan lindos recuerdo comenzando con el profe.orteguita, el huracan, el famozo cocho seco, el lloica, el bocara director técnico, el albitro nuestro el gotito,esos tiempo de cazeria con el flaco victor silva. Una vez planeamos un viaje con el carlos diaz al tranque culimo y nosos peguntamos ¿Que llevamos de comer? Como el siempre con la maldá, yo no!! jajajaa decidimos llevar una gallina fiambre y donde la sacabamos el me dice donde la albecia duermen en el olivo yo timidamente le dije ya compadre yo te alumbro y tu dispara lo malo que el lindo no apunto a la cabeza si no al cuerpo. recogimos las puras plumas, la desintegro este loco, no los quedo mas que comer chicharrones jajaj! ajajja





 TESTIMONIO DE JUAN


Bueno por dónde empezar, primero diciendo que he tenido el placer de conocer la localidad de Guanguali desde siempre, y lo recuerdo desde que poseo uso de razón, aunque no vivo en el sector durante todo el año, paso mis vacacione, días libres y todo aquel instante que me permita viajar lo utilizo yendo a Guanguali . Entonces también puedo agregar que conozco bastante el lugar y principalmente a su gente y nos es porque yo sea una persona amistosa ni nada por el estilo, es la calidad de gente que vive en este pueblo que te hace ser partícipe de sus vidas y por un acto casi de reflejo te saludan, te regalan un hola, un buenos días, con un tono tanto campestre característico de aquellos que se han criado en el campo. ! Bueno desde siempre he viajado a Guanguali, esto ocurre porque mis padres eran de haya, y mi abuela vive en el centro de este pueblo, entonces la familia se reúne en su casa, un tanto para estar con ella, para relajarse, para olvidarse del mundo exterior, porque eso es lo que ocurre haya te olvidas del mundo, te da tiempo para pensar, para no se descansar, pero hay algo que no sé porque, será porque hay pocos habitantes, donde las personas jóvenes con las cuales reunirse no son demasiadas, a mí me gusta darle una connotación mucho más allá de una simple reunión de personas jóvenes, es una reunión de amigos, ese es uno de los principales motivos de los consecutivos viajes a Guanguali, los amigos, aquellos que conozco desde muy pequeño, con los cuales he jugado, reído, conversado o simplemente nos hemos hecho una simple compañía, donde las palabras no son necesarias, como una insistente acción que muchas veces carece de sentido, también Guanguali da cuna para! un lugar ideal para encontrar aquella persona que será más ! que tu a miga, aquella persona especial que esperas con ansia solo ver en este lugar en este punto de encuentro, todo esto lo vuelve un lugar demasiado especial, donde muchos siempre queremos regresar y sabemos que su existencia es un arte




 TESTIMONIO DE MARIA CECILIA HIDALGO HUERTA

Estaba dando una clase acerca de identidad y lo difícil que resulta a un joven del siglo XXI desarrollar su identidad en una sociedad tan globalizada, cuando me encontré con ustedes en la red. los recuerdos y la nostalgia me tomaron por asalto.

Conservo intacto el recuerdo de mi primer día de clases en marzo de 1971, en una sala que estaba en lo que hoy es el olivar de la iglesia, junto a la acequia, tenía piso de tierra; estaba tan nerviosa que vomité el almuerzo "pasadito en grasas", la mancha de aceite en el piso de tierra me siguió por mucho tiempo, como testigo mudo, pero evidente de mi primer día de escuela.

Mi primera profesora era la señora Teresa, aprendí a leer con ella. El señor Ortega, con el olorcillo etílico aquel, tan suyo. Según dijo sobrevivió 15 día bajo los escombros luego del terremoto de Chillán. Nos organizaban de modo que en una sala funcionaban dos o tres cursos. Cero rollo pedagógico, se hacía lo que se podía con lo que había; el profe Alberto González me convenció de que yo era "seca" para castellano y aquí estamos hoy,soy la vieja de lenguaje. Con mi prima One le teníamos miedo a don Abraham Tapia, él nos pegaba con el "pequeño" Larousse en la cabeza, cero rollo, ni un trauma, sólo buenos recuerdos.

Los paseos , esos eran "guenos", una vez fuimos a La ligua y se nos quedaron los pollos cocidos, ensaladas y demases en el paradero de abajo, llegamos a destino sin nada para comer ¿Cómo solventaría la señora Teresa el almuerzo y once en un restaurant ? Así salían las cosas. Otra vez fuimos a la poza cristalina, en la radio sonaba Budy Richard: "Tu cariño se me va..." Todo muy lindo. ¿Cuántos se acuerdan el día de temporal que el viento se llevó la caseta del pozo séptico? "güena esa también"

Éramos todos artistas, cero vergüenza, no conocíamos el sentido del ridículo los actos eran super entretenidos y los profes se esmeraban en que todos nos luciéramos.

Sin duda la identidad que he ido forjando nace en los día de mi infancia en Guangualí, aunque pocos me reconozcan cuando camino por su calle y yo reconozca a muy pocos. Lo rico es que todavía uno puede saludar a todo el mundo aunque no lo conozcas.

Una abrazo fraterno.
M. Cecilia H.

TESTIMONIO DE GELA
No saben la emoción y alegria que senti de saber que mi pueblo natal existe por esta medio, que recuerdos maravillos pasan por mi mente, invorrables atardeceres de mi infancia, como no recordar mis amigos de niñez, ese silencio tranquilizador, el cantar de los pajaros, y susurro del amanecer, me gustaria que pusieran más historias de los personajes del ayer, como por ejemplo recuerdo al galletas duras, bueno disculpen no recuerdo su nombre pero nunca se me ha olvidado su apodo, las hermanas Adasme, recuerdo que tenian el teléfono del Pueblo y tantos otros que vienen a mi mente, son tantos los recuerdos que se alvorota mi corazón de impoaciencia por volver al pasado... gracias por estos recuerdos maravillosos......



EL CERRO IMAN
por Tahuer

Quizás uno de los más enigmáticos y extraños cerros que rodean a Guangualí, es el Cerro Imán. Que está orientado al sureste de Guangualí.
Cuando niño escuche la historia de por qué ese llamaba así y extrañamente tuve la posibilidad de estar allí y corroborar en parte la historia.
Bueno el cerro se llama Imán ya que en su cumbre se encontraba un gigantesco imán que tenía una potencia colosal y era capaz de quitar las espuelas y cinturones de fierro  a los arrieros o baquianos que andaban  por el lugar, pero su poder no terminaba allí sino que también era capaz de variar la brújula de los antiguos barcos quedando varados en la costa de Pichidangui, ubicada unos 16 km al poniente.
Al parecer un grupo de arrieros habría tomado la decisión de acabar con este poder y le prendieron fuego, eliminando por completo su maldad. Pero ¿que hay de cierto en esta historia?, recordando un paseo que hicimos al lugar,  encontramos  fragmentos de magnetita en el lugar….
Pero si había una gran roca en la superficie, ¿por qué no habría de existir una gran zona magnética?
Desde Niño miré la silueta de este cerro como una gran gorila que abrazaba el valle, quizás hay un sentido de protección y una fuente de energías que nos atrae a contemplarlo.